La actriz Lindsay Lohan fue sentenciada a 90 días de cárcel por haber violado una orden judicial en el 2007 y deberá asistir a un programa de rehabilitación por tres meses, luego de haber cumplido con su condena.
La sentencia a cargo de la jueza Marsha N. Revel, se centró en la gravedad de la falta de Lohan, al no acudir al programa de rehabilitación sobre el control de consumo de drogas y alcohol que se le impusó hace tres años.
Además, no asistió a una cita de la corte en mayo, y en ese mismo mes, las autoridades le ordenaron usar un brazalete en el tobillo para así supervisar el nivel de alcohol en su sangre.
Sin embargo, semanas después el brazalete envío una alerta indicando que la actriz había estado bebiendo alcohol, lo que no la favorecía en absoluto. Finalmente, luego de estallar en llanto al enterarse de su condena, la actriz se enteró que deberá entregarse a las autoridades el 20 de julio.



























