Como cada año la Biblioteca del Congreso de dicho país suma a su extenso archivo 25 obras audiovisuales, entre ellas, largometrajes, cortos, documentales o video clips para que formen parte del patrimonio cultural estadounidense.
“El archivo nacional del cine está allí para recordar a la nación que la preservación de nuestra creación cinematográfica debe ser una prioridad, puesto que la mitad de las cintas producidas antes de 1950 y un 90% de aquellas producidas antes de 1920 se perdieron”, explicó James H. Billington, presidente de la prestigiosa biblioteca.
Otras de las películas que conforman este listado son “¿Y dónde está el piloto?” y “Fiebre del sábado por la noche”, las que fueron escogidas entre 2.112 películas que fueron propuestas por el público.